EL VELO
Ocho siglos de noche.
Un centro perdido.
Un latido que aún persiste.
¿Qué es el Velo?
El Velo no es una muralla, ni una maldición en el sentido tradicional.
Es una herida en la realidad.
Hace más de ocho siglos, algo cayó sobre el corazón del continente de Nightfall Dominion. No fue una invasión ni un cataclismo inmediato. Fue un silencio. Un oscurecimiento progresivo. Una alteración de las leyes que regían el tiempo, la memoria y el significado.
Donde antes existía el mayor centro de comercio, conocimiento y tránsito humano, ahora se extiende una región donde el día no avanza como debería, los recuerdos se distorsionan y las decisiones parecen repetirse en ciclos rotos.
A ese fenómeno se le dio un nombre: El Velo.
Antes de la Caída
Antes del Velo, el centro del continente no pertenecía a ningún reino.
Pertenecía a todos.
Cada mes, durante cuatro días exactos, los caminos de Nightfall Dominion convergían allí. Mercaderes, viajeros, clanes nómadas y emisarios de reinos distantes se reunían en una ciudad sin estandarte. Se comerciaba, se pactaba, se espiaba. Lo necesario y lo prohibido cambiaban de manos con la misma naturalidad.
Era el pulso del mundo.
Los mapas antiguos lo marcaban con precisión. Las rutas estaban bien trazadas. El tiempo avanzaba con normalidad.
Hasta que dejó de hacerlo.
Después de la Caída
Cuando el Velo se asentó, nadie lo entendió de inmediato.
No hubo una destrucción visible desde la distancia. No hubo un ejército marchando ni un cielo en llamas. Solo un territorio al que ya no se podía entrar… y del que nadie volvió a salir.
Las primeras expediciones regresaron fragmentadas o no regresaron en absoluto. Los relatos hablaban de noches interminables, de recuerdos que se borraban al pronunciarse, de artefactos antiguos que latían como si algo los llamara desde dentro del Velo.
Con el tiempo, el mundo aprendió a rodearlo.
Y a mentirse a sí mismo sobre lo que había perdido.
El Velo en el juego de cartas
En Nightfall Dominion TCG, el Velo no es solo trasfondo.
Es la razón por la que existen las facciones, los linajes enfrentados y los artefactos que aún conservan poder. Muchas cartas, habilidades y decisiones estratégicas están ligadas directa o indirectamente a lo que ocurrió en el centro perdido.
Algunas cartas buscan controlar fragmentos del Velo.
Otras intentan sellarlo.
Algunas… lo escuchan.
Cada partida es una interpretación distinta de cómo el mundo intenta sobrevivir a aquello que nunca comprendió del todo.
Lo que se sabe… y lo que no
No existe un consenso sobre el origen del Velo.
Algunos creen que fue un artefacto pre-caída activado por error.
Otros sostienen que fue una decisión consciente, tomada por alguien que entendía demasiado bien las consecuencias.
Hay quienes afirman que el Velo no cayó sobre el mundo… sino que fue levantado desde dentro.
La verdad completa no está escrita en ningún libro.
Ni siquiera en los más antiguos.
Y quizá, cuando se conozca, ya no importe.
El mundo no terminó.
Perdió su centro.