Nadie llega al Velo por el camino directo.
Los senderos se desvÃan, los mapas envejecen mal y la memoria falla cuando uno intenta describirlo.
Dicen que el Velo camina, aunque nadie lo ha visto moverse. Otros aseguran que es el mundo el que gira a su alrededor. El aire allà es denso, como si recordara demasiadas cosas al mismo tiempo.
Quienes se acercan hablan de voces que no llaman, pero responden.
De sombras que no pertenecen a nada vivo.
Los ancianos repiten la advertencia:
de allà nadie regresa.
Y aun asÃ, todos los caminos terminan apuntando hacia él.
