AquÃ, el conocimiento nunca fue gratuito.
Médicos, botánicos, alquimistas y estudiosos cruzaron lÃmites que antes solo se discutÃan en susurros. Tras la CaÃda, el vacÃo respondió.
Las brujas y hechiceros no controlan la magia: negocian con ella. Cada hechizo deja marcas, cada ritual exige algo a cambio.
El suelo aún está vivo de energÃa residual.
Los errores del pasado siguen flotando en el aire.
Quien aprende demasiado rápido, paga demasiado pronto.
Y quien sobrevive… ya no es el mismo.
