Cuando todo se quebró, alguien decidió no transformarse… sino responder.
En la Fortaleza del Alba, herreros y soldados sellaron un juramento: no dominar, no huir, no ceder. Forjaron armas para enfrentar aquello que el mundo ya no podía contener.
Los Cazadores no creen en redención.
Creen en equilibrio, aunque cueste sangre.
Saben que no pueden salvar Nightfall Dominion.
Solo pueden impedir que se hunda más rápido.
Cada arma lleva un nombre.
Cada nombre, una deuda.